
Hablaremos de Exorcist, como lo hemos hecho de Venom, como banda que aunque no sea netamente Thrash, su sonido trasciende los limites del Heavy Metal hacia un lado más oscuro, con toda su parafernalia lírica, su historia y demás. Sin ser una banda concebida para durar, Exorcist consiguieron grabar un disco tremendamente apreciable dentro del Thrash Metal satánico, un álbum que con el paso de los años ha conseguido un status de culto, estando por encima de muchos discos de bandas de la época enteramente dedicadas a este género.
Corría el año 1984, cuando Jack Star decide abandonar su propia banda Virgin Steele, para crear una nueva en donde su supremacía no estuviera compartida. A los pocos meses, ya en 1985, los ex - compañeros de Jack deciden incluir en la filas de Virgin Steele a un nuevo guitarrista llamado Edward Pursino. Como el nombre de Virgin Steele pertenecía a Jack, decidieron crear un nuevo proyecto bajo el nombre de EXORCIST, en el cual cada uno de ellos adoptaría un sobrenombre. De esta manera, la formación quedaría como sigue: Damien Rath (David Defeis) – voz, Marc Dorian (Edward Pursino) – guitarra, Jamie Locke (Joe O'Reilly) – bajo y Geoff Fontaine (Joey Ayvazian) – bateria.
David DeFeis había escrito temas para artistas de Cobra Records como Piledriver, algo que le había granjeado una buena amistad con el sello, y que le sirvió para encontrar auspicio para su nueva aventura. A mediados de 1985 se graba “Nightmare Theatre” en los estudios Sonic Sound, situados en Freeport en Nueva York para el sello Cobra, distribuido en Europa por Roadrunner. El disco es producido por The Lion, que no es otro que el propio David De Feis acompañado por un ingeniero llamado Dr. Metal. Bajo este apodo, se encuentra Chris Bubacz, un ingeniero muy prolífico dentro del underground de la época que se dio a conocer por acompañar a productores de renombre como Mike Varney, Steve Fontano, Alex Perialas o el batería de The Rods Carl Canedy. Chris Bubacz trabajó con compañías como Shrapnel, Megaforce, Arista o Music For Nations, y grabó junto a bandas como The Rods, Anthrax, Exciter o Virgin Steele. En definitiva, un proyecto en el que no aparecía ni un solo nombre normal o conocido, pero que estaba grabado enteramente por músicos y técnicos totalmente involucrados en el Heavy Metal americano de los 80.
“Nightmare Theatre” es una auténtica avalancha de Thrash Metal salida directamente del infierno (parece mentira que alguien como David DeFeis grabará un disco como éste). A pesar de estar plagado de introducciones, casi una por tema, el álbum no pierde la dinámica ni baja el listón en ningún momento. Temas como “Black Mass”, “Burnt Offerings”, “Possessed”, “Riding To Hell” o “Execution Of The Witches” son buenos ejemplos de lo inspirado que estaba el grupo al componer el álbum. Aparte de la caña, el disco está rodeado por una atmósfera tremendamente oscura, plagada de efectos, voces, gritos y lamentos, todo acompañado por una producción sumamente cruda y exenta de florituras perfecta para un disco como éste.
Tras varios juicios, Jack perdió la potestad sobre el nombre de Virgin Steele, por lo que Exorcist se vio abocado a desaparecer. Aparte de que la repercusión de Virgin Steele había sido mucho mayor que la del nuevo proyecto, Exorcist se plantearon más como una manera de matar el tiempo que como un grupo con vocación de continuidad. Así pues, Virgin Steele grabó y editó en 1986 “Noble Savage” continuando con su carrera. En algunos sitios se afirma que el grupo dejó material escrito para un supuesto segundo álbum que nunca salió, aunque aparece en algunas discografías editado por un sello desconocido en 1987 bajo el título de “The Invocation”. Todo lo que hay alrededor de este segundo disco está bastante turbio, y personalmente creo que son más rumores que otra cosa.
Aparte de esta historia (que creemos la más veraz), hay varios rumores acerca de la procedencia del grupo. Hay biografías que defienden que Exorcist era una banda real para la que Cobra, esperando sacar más dinero, contrató a David DeFeis como productor. El grupo se frustró en el estudio, y David DeFeis, decidió terminar el proyecto con los miembros de Virgin Steele de aquel momento.
También se dice que fue un proyecto de David DeFeis
junto a miembros de Piledriver y Convict, aunque estas dos teorías son bastante
rebuscadas y poco creíbles. Lo que si parece estar claro, es que David DeFeis
acordó con la compañía, incluyéndolo incluso en el contrato, mantener la
identidad de los componentes en secreto para asegurarse que el proyecto no
tuviera relación con Virgin Steele. Desde luego que el secreto se ha guardado
celosamente hasta hace muy poco, aunque al final todo trasciende.
- 2006