Los orígenes de Metal Blade comienzan en 1980 en Los Ángeles, cuando Brian Slagel comienza a interesarse por toda la incipiente escena de Heavy Metal que estaba sucediendo en Inglaterra. Sus comienzos fueron como un simple fan interesado en cambiar maquetas e informar de lo que sucedía al otro lado del atlántico, hasta que conoció en las oficinas de Capitol Records a John Kornarens, con quien empezó a compartir su interés por la NWOBHM. Su primer contacto con el negocio fue cuando empezó a trabajar en una tienda de discos llamada Oz Records, donde se convirtió en el director de toda la importación que traía la tienda. Poco después decidió poner en marcha un fanzine, que salió a la venta en julio del 81 bajo el nombre de The New Heavy Metal Revue, en el que informaba de toda la escena británica, ayudado por la redactora de Kerrang! Silvie Symmons. A la vez que el fanzine empezó a andar, lo acompañó con un programa de radio en una emisora local, promocionando tanto el fanzine como a las bandas.

Tras éstas primeras incursiones Brian Slagel comenzó a familiarizarse con el negocio, y cuando salió el primer volumen de la recopilación Metal For Muthas, tuvo la idea de hacer una recopilación para promocionar la creciente escena metalera de LA. Su primer paso fue preguntar a las tiendas de discos si venderían su recopilación y el siguiente fue buscar las bandas. Entre él y John Kornarens juntaron a los grupos, trayendo Brian a Ratt, Cirith Ungol, Demon Flight y Bitch y John a Metallica, Avatar (no Savatage), Malice y Steeler, siendo Pandemonium el grupo que completaría el álbum.

Cuando reunieron todas las maquetas, alquilaron los estudios Bijou, donde las mezclaron y masterizaron, editando en febrero del 82 el primer volumen de la recopilación Metal Massacre.

La primera tirada de la recopilación fue de 5000 copias, las cuales se vendieron inmediatamente, lo que propicio que se hiciera una segunda tirada. Con ésta segunda edición tuvieron problemas, ya que tuvieron que ceder las licencias porque no tenían más dinero, perdiendo todas las ganancias de ésta segunda edición, aparte de que bandas como Ratt habían contactado con multinacionales y podía haber problemas para su aparición en el álbum. Poco después recuperaron las licencias para una tercera tirada, de la que vendieron un buen número de copias.

La idea del editar un álbum fue al principio para promocionar el fanzine y no para empezar un sello discográfico, pero una compañía dedicada a la distribución llamada Greenworld se puso en contacto con Brian, ofreciéndole un contrato para distribuir y editar sus álbumes si él pagaba las grabaciones y conseguía  a las bandas, a lo que Brian accedió (aunque al principio fueron las bandas las que pagaron los estudios), naciendo así Metal Blade Records.

Una vez editado Metal Massacre, Brian Slagel decidió dejar Oz Records, no sin antes entablar relación tanto profesional como personal con William  Berrol, un abogado dedicado al negocio musical, quien le aconsejó y ayudó en sus comienzos, y que todavía sigue siendo el abogado de Metal Blade.

La compañía establecida en el garaje de la madre de Brian, editó en su primer año de existencia aparte del Metal Massacre, el primer disco de Bitch Damnation Alley el cual obtuvo una buena respuesta, y un EP de Demon Flight, banda formada por amigos de Brian que acompañaban a Frank Zappa.

El sello crecía inexorablemente, y Brian cayó en la cuenta de que necesitaban un productor. Poco antes Brian había conocido al ingeniero Bill Metoyer, que era manager del grupo Dietrich y había llevado una maqueta a Brian para ver si podía incluirlos en su segunda recopilación. Bill Metoyer aprovechó la ocasión para ofrecerse él como ingeniero y  trabajar en un estudio barato dónde el estaba empleado llamado Track Record, pero seguían necesitando un productor, y ante la imposibilidad de encontrarlo decidió Brian hacerlo él mismo. El primer trabajo conjunto de ambos fue a principios de 1983 con la demo de Armored Saint, y luego con el EP de éstos en agosto, que sirvió a la banda para firmar por Chrysalis, lo que ayudó a Metal Blade a sacar la cabeza del underground. Tras el avance hecho con Armored Saint , el sello dio otro gran paso con Slayer, quienes vendieron más de 10000 copias de su debut Show No Mercy, e hizo que la compañía se trasladara a una oficina de verdad.

Durante este año 83 Metal Blade editó notables piezas como Deliver Us de Warlord, The Dominatress de Savage Grace, Be My Slave de Bitch, Heavy Metal Soldiers de Pandemonium y tres volúmenes más de la recopilación Metal Massacre, editando el 2º en el mes de enero e incluyendo a bandas como Armored Saint, Surgical Steel (con Jeff Martin, cantante de Racer X), Obsession, Savage Grace o Aloha (con Marty Friedman).

El tercer volumen salió a la venta en julio, e incluía grupos como Slayer, Tyrant, Virgin Steele, Warlord, Marauder o Medusa, y el volumen cuatro se editó en diciembre, con Sceptre (pre-Agent Steel), Abattoir, Trouble, Witchslayer, Thrust o Lizzy Borden.

La compañía empezó a ser conocida, lo que les impulsó a conseguir maquetas de bandas de todo EEUU, siendo los primeros Trouble de Chicago (quienes fueron hasta LA para grabar) y luego Fates Warning de Connecticut, quienes mandaron el master para que Bill Metoyer y Brian Slagel lo mezclaran. Otras bandas notables que llegaron al sello desde fuera de California fueron los neoyorquinos Virgin Steele y Overkill, los canadienses Voivod, Sacred Blade y Death Dealer, Snowwhite, Zoetrope, Witchslayer y War Cry de Illinois, Metal Church de Portland, Mace de Washington o Medieval de Michigan.

Al crecer la compañía tan rápidamente, empezaron a buscar medios para tener una mayor distribución, firmando con Banzai en Canadá, con Music For Nations en Europa y con Enigma para el resto de EEUU, consiguiendo a través de éstos que Capitol editara alguna parte del material, lo que implicaba mayor calidad en los lanzamientos y un mayor desembolso económico.

En el año 84 el sello editó grandes obras como Day Of The Saxon de Witchkiller, Give`em The Axe de Lizzy Borden, Haunting The Chapel de Slayer, War And Pain de Voivod, Marshall Law de Obsession, Night On Brocken de Fates Warning, Battle Cry de Omen, Shadows Of The Night de Dark Heart, Psalm 9 de Trouble o And The Cannons Of Destruction Has Begun de Warlord. Éste año vio la salida del quinto volumen del ya por aquel entonces clásico Metal Massacre en mayo, con grupos como Omen, Voivod, Attacker, Overkill, Metal Church, Mace, Fates Warning o los suizos Hellhammer y los holandeses Future Tense, las primeras incursiones europeas del sello. Éste fue el primer volumen de la recopilación que se licenció en Europa vía SPV.

El sello también comenzó a licenciar para EEUU pequeñas compañías europeas como la inglesa Neat (indiscutible referencia hablando de NWOBHM), con Court In The Act de Satan, las alemanas Noise con Apocaliptic Raids de Hellhammer y SPV con Sentence Of Death e Infernal Overkill de Destruction e In The Sign Of Evil de Sodom, y la holandesa Roadrunner con Shakin´ Brains de Silver Mountain y Rolling Thunder de Mad Max. Con ésta última el sello comenzó una fructífera relación que acabó con el contrato que Metal Blade tenía con Music For Nations para Europa, terminando éste contrato con Roadrunner.

Llegados al año 85 la andadura del sello había sido fructífera, incluso habían abierto una oficina en Nueva York, pero se requerían algunos cambios, unos por gusto otros por obligación. La primera de esas novedades fue el nacimiento de una filial llamada Death Records.

La escena Hardcore/Punk estaba tomando cierta relevancia, y Brian Slagel veía futuro en esas bandas, pero Metal Blade era un sello dedicado al Heavy Metal, por lo que se hacía necesario crear un sello especializado que diera cobijo a esos grupos, naciendo así Death Records. Las primeras bandas en formar parte del catálogo de Death fueron DRI  y Corrosion Of Conformity, a los que siguieron grupos como The Goo Goo Dolls, Cryptic Slaughter o The Mentors.

El año 85 el selló editó el volumen 6 del Metal Massacre, que contenía bandas como Hallow´s Eve, Possessed, Hirax, Nasty Savage, Hades o Dark Angel, y fue acompañado por lanzamientos como Live Undead y Hell Awaits de Slayer, Love You To Pieces de Lizzy Borden, Tales Of Terror de Hallow´s Eve, Warning Of Danger de Omen, The Spectre Within de Fates Warning o el EP de Nasty Savage. También siguieron licenciando lanzamientos desde Europa, siendo el más destacado Morbid Tales de Celtic Frost.

Metal Blade seguía adelante, pero durante el año 86 la compañía recibiría algunos varapalos, el primero de ellos, la pérdida de Slayer.

El grupo de Tom Araya se estaba haciendo realmente grande y ellos eran conscientes, por lo que empezaron a hablar con multinacionales. Llegaron incluso a tener contactos con Capitol, pero al final Rick Rubin apareció de la nada llevándose al grupo a su sello Def American, finalizando así el periplo de Slayer con Metal Blade.

A pesar de ello Metal Blade siguió adelante editando ese año Obssessed By Cruelty de Sodom y Eternal Devastation de Destruction para EEUU, y realizando sus propios lanzamientos como Menace To Society de Lizzy Borden, Torture Knows No Boundaries de Heretic, One Foot In Hell de Cirith Ungol, Thy Kingdom Come de Warlord, Hate, Fear And Power de Hirax, After The Fall From Grace de Savage Grace, Torment In Fire de Sacrifice o Doomsday For The Deceiver de Flotsam & Jetsam. También editaron los volúmenes 7 y 8 del Metal Massacre, siendo el más interesante el primero de ellos, que incluía a bandas como Flotsam & Jetsam, Detente, Krank, Sentinel Beast o Heretic.

El año 87 se caracterizó por la llegada de un nuevo presidente a la compañía, el ex – manager de Billy Shehan Mike Faley. Faley llegó a la compañía por mediación de su amistad con Jon Sutherland (quien aparte de un reputado periodista en revistas como Kerrang!, era también A & R de Metal Blade), quien presentó a Mike a Brian Slagel, que quería apartarse un poco y no tener tanta responsabilidad. Slagel habló con Faley y decidió delegar en él la presidencia.

También aparecieron algunos retazos de la rencilla con Slayer cuando Metal Blade decidió reeditar el directo Live Undead sin el consentimiento de la banda, provocando el enfado de Slayer y dando lugar a dudas sobre la legitimidad del proceder de Metal Blade.

Aparte de éstos hechos el 87 fue un año tranquilo para la compañía, que sacó al mercado discos muy interesantes como Indulgence de Nasty Savage, el EP y el Burn To My Touch de Liege Lord, Terror Rising y Visual Lies de Lizzy Borden, Strenght Of Steel de Anvil, Nightmares de Omen, Ignorance de Sacred Reich o Fire In The Rain de Masi. También licenciaron el Behold The Beginning de Diamond Head editado por el sello Metal Masters y fue el primer año sin Metal Massacre.

Para el año siguiente se sucedieron algunos lanzamientos con Enigma y Capitol, que no funcionaron mal, pero las cosas no iban tan bien como parecía. Las nuevas obras corrieron a cargo de bandas, como Anvil, Liege Lord, Candlemass, Omen, Nasty Savage, Fates Warning, Sacred Reich o Hallow´s Eve, aparte de el volumen 9 de Metal Massacre, pero los problemas con Enigma comenzaron a aflorar.

Enigma había tenido un par de bandas con mucho éxito, concretamente Poison y Stryper, y éste éxito se les subió a la cabeza. Solo querían a grupos que fueran a vender grandes cantidades, por lo que empezaron a fichar música de baile y a gastarse mucho dinero en promocionar las bandas, pero al no haber nadie en la compañía que supiera mover ese tipo de música, perdieron mucho dinero separándose Capitol de ellos y quedando Enigma en bancarrota.

Brian Slagel se vio venir el final de Enigma, por lo que empezó a establecer contactos con otros sellos como Warner, pero ésta vez para vender el material de éstas compañías.

Metal Blade hizo un buen trabajo vendiendo el material de Warner, lo que le llevó a entablar contacto con la potente distribuidora Red y le dio la oportunidad de visitar los archivos de muchas compañías, ocurriéndosele así otra actividad más en la que involucrar al sello, las reediciones.

A pesar de éstas turbulencias, el sello siguió editando obras muy interesantes durante éstos dos años como Perfect Symmetry de Fates Warning, Ain´t Misbehavin´ de  UFO, Nosferatu de Helstar, Master Of Disguise de Lizzy Borden, Princess Pang de Princess Pang, Crazy In The Night de Malice, Best Of de Warlord, Teth Of The Hydra de Omen, Turn Back Trilobyte de Sacrilege, Live de Angelwitch, Back To Babylon de Bernie Torme, Programmed de Lethal, Suffering Hour de Anacrusis o Edge Of Insanity de Hexenhaus. También comenzaron con las reediciones, de otros sellos con Gillan, Deep Purple y Alice Cooper, y de Metal Blade con Nasty Savage y Hallow´s Eve.

Otros hechos notables del año 90 fueron el final de la saga Metal Massacre con la edición del volumen 10, el final de la relación con Roadrunner, provocando la vuelta a Music For Nations para Europa y alguna que otra deserción, como la de Flotsam & Jetsam a MCA o la de Sacred Reich a Roadracer, una filial de Roadrunner.

Con el sello completamente estabilizado en EE UU, Metal Blade se plantea la idea de abrir una oficina en Europa, hecho que se consuma al perder el contrato con Music For Nations. La primera intentona se hace en Holanda, pero no termina de funcionar cerrando pronto. Para la segunda intentona, el sello decide contar con Michael Trengert, proveniente de Nuclear Blast, y con quien abren una oficina en Alemania. La oficina comenzó a funcionar gracias a los fichajes de bandas como Amon Amarth, Bolt Thrower, God Dethroned o The Crown, aunque grupos como Labyrinth y el trabajo realizado en Europa para Cannibal Corpse también empujaron mucho la oficina en los primeros días. Otra importante labor desempeñada en su totalidad por la división europea de Metal Blade es el prensaje de los vinilos. Obviamente en EE UU no hay mucho mercado para el vinilo, por lo que hacerlo en Europa es más rentable y algo menos caro. No todos los lanzamientos son editados en vinilo, y de la mayoría de los que se editan solo se prensan unas 1000 copias, pero para grupos más vendedores como Cannibal Corpse o Six Feet Under se han llegado a hacer unas 2.500. Tampoco estilan mucho los pictures, simplemente porque prefieren editar el vinilo completo con carpeta (doble, si es posible), encartes, etc.

Otro hecho notable que tuvo lugar a comienzos de ésta década fue el final del contrato con Warner. Warner decidió hacer una campaña para limpiar las letras de algunos de sus artistas más conflictivos,  comenzando primero en el propio sello, y llegando después a sus filiales o asociados. Cuando llegó a Metal Blade, sobre todo por grupos como Slayer, Cannibal Corpse o Gwar, Brian Slagel decidió apoyar la libertad de sus artistas, separándose así Metal Blade de Warner y acabando definitivamente su relación.

Los lanzamientos más relevantes en los comienzos de los 90 vinieron de la mano de bandas como Armored Saint con Symbol Of Salvation, LP que cerró su primera etapa, Anacrusis con Manic Impressions y Screams And Whispers, Fates Warning con Parallels e Inside Out, Sacrifice con Soldiers Of Misfortune y Apocalypse Inside, Killers con Menace To Society o Grip Inc. con The Power Of Inner Strenght.

También siguieron trabajando las reediciones con bandas como Starz, Thin Lizzy, Riot, Jag Panzer, Y & T, Talas, Warrior o Savatage, y sufrieron varios acontecimientos que sin duda ayudaron notablemente a que el sello creciera. El primero de ellos fue la explosión del Death Metal, fichando el sello a bandas como Atheist, Tourniquet o Desultory, y siendo la más notable de estas adquisiciones los recién nacidos Cannibal Corpse, también hubo dos nuevos fichajes que relanzaron el sello, la primera de ellas los histriónicos y notorios Gwar, una banda peculiar donde las haya, y el segundo el regreso de los míticos Mercyful Fate, quienes volvieron en el año 93 con un nuevo álbum titulado In The Shadows.

Ya en el año 95 el sello también retomó las riendas de la carrera en solitario de King Diamond, editando sus trabajos en EEUU, y poco después hizo lo propio con Riot y con los retornos de Lizzy Borden y Armored Saint. También incluyeron en su haber a Manowar para editar su material en EE UU, banda muy vendedora en Europa que estabilizó notablemente la posición del sello en el mercado discográfico, y les dio un puesto de privilegio en el mercado americano para el Heavy Metal.

Un duro revés fue el cierre de la oficina de Nueva York un año antes, pero aún así, el sello ha seguido creciendo a lo largo de la década, estableciéndose como el sello underground más longevo de cuantos salieron en EE UU en los 80 y superando a muchos europeos.

También han incluido algunos grupos progresivos en su catálogo como Engine, King´s X  o Symphony X, y han visto retornar a bandas como Hades o Flotsam & Jetsam.

Han fichado grupos nuevos como Falconer, Brainstorm, Chinchilla, Wardog o Callenish Circle, y más recientemente Eidolon y Ballistic.

En el año 2002 el sello cumplió 20 años de actividad, editando una magnífica caja recopilatoria con un buen libreto, 9 CD´s y un DVD, y continua en activo preparando su expansión por nuevos territorios como Sudamérica, Asia o la Europa del este y sobre todo dando cobijo a numerosas bandas de Heavy Metal y estilos afines, lo que ha sido la política seguida por la compañía a lo largo de sus ya más de 20 años de historia.

- 2004

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