Music For Nations se fundó en el condado de Kent en Inglaterra a finales de 1982, cuando Martin Hooker decidió crear su propio sello para dar cabida a todo el Heavy Metal que estaba en plena expansión. Antes, Martín Hooker había estado trabajando como director de ventas en EMI, currando con bandas como Queen, Kiss, Pink Floyd, Whitesnake, etc.

Tras su paso por EMI, decidió fundar su propio sello Secret Records, con el que aprovechó la explosión Punk. Bandas como The Exploited, 4 Skins o The Bussiness pertenecieron a su catálogo, y consiguió que Secret fuera el sello más importante de Punk en todo el Reino Unido. Hacia el final de Secret Records Martin descubrió el Heavy Metal, cuando una banda americana que no encontraba la atención que merecía en su país decidió trasladarse a Inglaterra para hacer algunos conciertos y probar suerte. Esta banda se llamaba Twisted Sister, y su aparición ante Martín coincidió con el interés de éste en formar un sello de Heavy Metal. A pesar de ello, el disco de Twisted Sister Under The Blade salió editado bajo el auspicio de Secret, pero sin duda fue la piedra de choque para el nacimiento de Music For Nations.

En febrero de 1983 Music For Nations comenzó su andadura con la edición europea del primer álbum de Virgin Steele, iniciando así el sello su camino como distribuidor e importador del Heavy Metal americano de aquellos días. Hooker mantenía una buena relación con las distribuidoras europeas de sus días en Secret, por lo que enseguida encontró una buena distribución por toda Europa, contando con sellos como Roadrunner en Holanda, Disctrade en Suiza o Bernett en Francia. La compañía comenzó editando independientes americanas como Combat o Megaforce en Europa, contando con bandas como Metallica, Anthrax, Megadeth, Ratt, Exciter o The Rods, para luego después empezar a sacar grupos propios como Tank, Waysted, Twelfth Night, Tigertailz u Onslaught.

Music For Nations recibió muy buenas críticas desde sus comienzos, revistas como Kerrang, Metal Forces (con quienes tenían una buena relación) o Sounds se hicieron eco de los lanzamientos de la compañía, recibiendo bandas como Rods, Q5 o Waysted buenas críticas. Poco después el sello se hizo con la distribución de otra importante compañía, la holandesa Roadrunner, aumentando el catálogo de Music For Nations con grupos como Mercyful Fate, Omen, Voivod, Lee Aaron o Slayer. Music For Nations crecía sin parar, gracias sobre todo a grupos como Metallica, Anthrax o Megadeth, que en esos días comenzaban a saborear las mieles del éxito. A pesar de que Martín Hooker había tenido que afrontar el coste de la grabación de Ride The Lightning ya que Megaforce no tenía dinero, el sello estaba totalmente establecido para poder asumir el riesgo, y más cuando salió el disco a la venta, que sin duda cubrió todos los gastos y el esfuerzo que la compañía había puesto en el grupo.

Otro respaldo fuerte para Music For Nations fue sin duda la edición del controvertido y exitoso primer single de WASP, Animal Fuck Like A Beast. Capitol se había negado a editarlo cogiendo Music For Nations el testigo, un movimiento que supuso para el sello entrar en las listas americanas en el año 84. Sin duda Martín Hooker tenía olfato para las bandas que iban a hacer algo grande, WASP o Metallica son dos grandes ejemplos pero no los únicos, grupos como Manowar, Anthrax, Megadeth o Ratt son también buenas muestras del oído de Martín Hooker. Obviamente tan magnos descubriendo ayudaron al sello a labrarse una buena fama. Una vez asentada la compañía, Hooker decidió crear algunas subsidiarias especializadas en otros tipos de música, siempre con la intención de conservar Music For Nations como sello de Heavy Metal única y exclusivamente (intención que sin duda desapareció con los años). La primera filial surgida a partir de Music For Nations fue Under One Flag, destinada a cubrir el espectro del Thrash Metal, género en continuo crecimiento en aquellos días. Under One Flag consiguió grandes resultados licenciando en Europa sellos como Relativity, y editando bandas como Venom, Re Animator, Death, Dark Angel o Possessed.

La siguiente compañía en nacer fue Rough Justice, esta para albergar el Hardcore y el Punk, por ella pasaron bandas legendarias como Exploited, GBH, Crumbsuckers o Agnostic Front. Más tarde nació Food For Thought, subsidiaria en la que albergarían virtuosos de su instrumento, consiguiendo grandes logros mediante nombres como Joe Satriani, Steve Vai, Simon Phillips, Dweezil Zappa, Stuart Hamm, Steve Harley y Angry Anderson. A estas filiales les siguieron otras dos de menor importancia, Devotion, un sello especializado en bandas industriales como Revolting Cocks, 10.000 Homo DJ´s , Pigface o Murder Inc. Y un sello dedicado al Pop de escasa duración llamado Fun After All. Debido a su importante y vasto crecimiento, Music For Nations decidió permanecer independiente en lo que a la distribución se refiere. Al contrario que compañías como Metal Blade que delegó su distribución durante un tiempo a Warner o Megaforce que hizo lo propio con Atlantic, Music For Nations decidió, no solo mantener una distribución propia, sino también licenciar en Inglaterra y Europa compañías como Roadrunner, Metal Blade, Megaforce, Continuum Records, Peaceville o Bleeding Hearts, abarcando así gran parte del mercado europeo.

Otro importante movimiento del sello fue reeditar el catálogo de Frank Zappa en CD, llegando a vender unos dos millones de copias, todo un logro para un sello independiente. A mediados de los 90 la independiente perdió un poco de presencia en la escena, aunque siguió cosechando éxitos a pesar de la época con Cradle Of Filth, con quienes llegaron a vender unos 400.000 discos, Paradise Lost, que consiguieron unas interesantes ventas en Alemania y Reino Unido y Lionsheart, que alcanzaron el número 5 en las listas japonesas. En el año 1998, Martín vendió la compañía al grupo Zomba/BMG, desvinculándose Music For Nations por completo del metal, perdiendo a bandas como Cradle Of Filth o Paradise Lost, dedicándose a editar grupos modernos como INME o Bowling For Soup y perdiendo mucha presencia en el mercado. Mientras que Music For Nations ha terminado cerrando sus puertas en este año 2004, siendo totalmente absorbida por Sanctuary, que será quien posea los derechos de su catálogo durante mucho tiempo, Martín Hooker ha creado Dream Catcher, editando con su nuevo sello bandas como Cathedral, Impelliteri, Dave Meniketti, Yngwie Malmsteen o Napalm Death y albergando pequeñas compañías independientes como Demolition.


- 2005

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